Saltar al contenido

La salida tardía, ofrecida en todas las reservas.

Montas tu catálogo —entrada anticipada, salida tardía, cuna, traslados, lo que vendas— y lo enciendes cuando quieras. El huésped lo pide desde el enlace que ya tiene abierto, tú dices que sí o que no, y se cobra con la pasarela que hayas configurado.

El recorrido, en texto.

El panel está hecho para pantalla de ordenador y en el móvil no se puede seguir con el foco encima. Estos son los mismos pasos.

  1. 01

    Las peticiones llegan con sus palabras.

    No es un formulario mudo con una casilla marcada. Cada petición trae la nota que escribió el huésped —«llegamos sobre las 14:30»— y la reserva a la que pertenece. Con eso decides en cinco segundos y sin abrir nada más.

  2. 02

    Y no se mueven solas.

    Aprobar o rechazar lo hace una persona. Es la misma regla que vale para todo NYMA: el sistema prepara, tú decides. Un extra aceptado por su cuenta sería una promesa hecha en tu nombre.

  3. 03

    Los tres de siempre, ya escritos.

    Entrada anticipada, salida tardía y noche extra vienen puestos de fábrica. Se encienden cuando quieras y se apagan igual: no hay que redactar nada para empezar a ofrecerlos.

  4. 04

    Cada uno con su condición.

    La entrada anticipada solo tiene sentido si la noche anterior está libre, y eso lo sabe el calendario. Por eso un extra no es un texto suelto: mira la ocupación antes de poder ofrecerse.

  5. 05

    El catálogo es tuyo.

    Lo que no esté aquí no se puede pedir. Cada extra lleva su nombre, su precio y si está encendido, y esa lista es lo único que el huésped verá en su enlace.

  6. 06

    Y crece contigo.

    Traslado desde el aeropuerto, cesta de bienvenida, limpieza a mitad de estancia: lo que vendas de verdad. No es una lista cerrada que te venga dada.

  7. 07

    Qué se acepta y qué no.

    Por tipo de extra y sobre las peticiones que has aprobado. Fíjate en la línea de debajo, que la escribe el propio panel: «sin cobro online». Lo que aquí se suma es lo que has dicho que sí, no lo que has cobrado.

El huésped lo pide desde el enlace que ya tiene abierto.

No se descarga nada, no se crea ninguna cuenta y no va a otra página. Está leyendo la guía de la casa y el extra está ahí dentro.

El mismo enlace de siempre

El QR del alojamiento no cambia por añadir extras: la petición vive dentro de la guía que el huésped ya está leyendo.

Sobre una reserva concreta

Cada petición llega atada a su reserva y a sus fechas, así que sabes de quién es y para cuándo sin preguntarlo.

Y con respuesta, no con silencio

Al aprobar o rechazar, el huésped recibe la respuesta por donde te escribió. Una petición sin contestar es peor que no haberla ofrecido.

Vendes lo que tú decidas

Vienen puestos la entrada anticipada, la salida tardía y la noche extra. El resto lo creas y lo editas tú —traslados, cestas, limpieza a media estancia— con tu precio y tus condiciones.

Y se cobra con tu pasarela

Configuras tu pasarela de pago y el huésped paga desde el enlace. El dinero va a tu cuenta y no pasa por NYMA.

Media hora y lo ves sobre tu catálogo.

Con tus extras, tus precios y tu calendario delante. Si no encaja, te lo decimos en la llamada.