Contesta en ruso a las 23:47. Nadie de tu equipo habla ruso.
Ruso en un teléfono. Italiano en el otro. Es la bandeja de NYMA de verdad, y los dos hilos están ya en automático: el huésped escribió en su idioma, la respuesta salió en su idioma y nadie tuvo que aprobarla. Con las fechas de su reserva delante y sin que cambies de PMS.
Ninguna de las dos respuestas pasó por nadie: ese tema ya estaba en automático. Por eso no hay ningún borrador esperando en la pantalla.
El huésped escribe como quiere. Tú trabajas como siempre.
El idioma de la conversación lo pone él. El del panel lo eliges tú: español o inglés.
Lo pone el huésped
El idioma de la conversación
- Contesta en el idioma en que llega el mensaje. No hay que apuntarlo en la reserva ni elegirlo en ningún menú, y el mensaje siguiente puede venir en otro.
- La respuesta se escribe en ese idioma, con las fechas, el alojamiento y las condiciones de esa reserva delante.
- La guía que abre desde su enlace también se le sirve en su idioma. Con una condición que está más abajo: la traduces tú, no ocurre solo.
Lo pones tú
El idioma del panel
- El panel está en español y en inglés: los menús, las pantallas, los avisos y la lista de lo que NYMA consultó antes de escribir.
- Se elige en las preferencias y no depende de en qué idioma escriban los huéspedes. Tu equipo puede trabajar toda la semana en español sin que ningún huésped escriba una palabra en español.
- Lo que escribes tú se queda en el idioma en que lo escribiste: la guía, tus plantillas, la ficha de un extra. Traducirlo es una decisión aparte.
Dos teléfonos con el panel real de NYMA, el mismo, servido en español y en inglés. Los dos abren la misma conversación con la misma huésped y la misma reserva, y en los dos el agente ha dejado la misma respuesta esperando. En vez de aprobarla una vez, el anfitrión pulsa «Siempre»: el panel le dice de qué tema se trata y cuántas de las anteriores se aprobaron sin tocar nada, y al confirmar responde que a partir de ahora esos se envían solos. Cada panel lo dice en su idioma.
El mismo panel, la misma conversación y la misma reserva, servidos dos veces: lo único que cambia es el idioma en el que lo lees tú. Y lo que hacen los dos es lo mismo — poner ese tema en automático, para que a partir de ahí salga sin pasar por ti.
Domingo, 23:47. La misma pregunta, en tres idiomas.
«¿A qué hora puedo entrar?» Te llega por WhatsApp, por el hilo de Airbnb, por correo y por el formulario de tu web. En castellano, en inglés y en francés.
- 01
De todo eso, esto es lo que entra aquí.
WhatsApp y SMS, siempre. Los mensajes de Airbnb o Booking entran por tu PMS: los dos que están conectados hoy, Hostaway y Smoobu, los traen. El idioma no se marca en ninguna parte: manda el del último mensaje.
- 02
Lo de la casa lo escribes una vez, en el tuyo.
Horarios, códigos, aparcamiento y normas se escriben una sola vez y en tu idioma. No hay una copia por idioma que mantener.
- 03
La respuesta se escribe directamente en ese idioma.
Con las fechas, el alojamiento y las condiciones de esa reserva delante. No es un traductor pasando por encima de una respuesta en español: la escribe en ruso desde el principio.
- 04
Y se para donde se paran todas.
Queda escrita y sin enviar hasta que alguien le da a aprobar, también en otro idioma. Y cuando veas que acierta siempre con las preguntas de siempre, le dejas ésas. Se contestan solas, en cualquier idioma y a las tres de la mañana.
- 05
La guía va por otro camino, y conviene saberlo.
La escribes una vez y eliges a qué idiomas se traduce. Nada se publica sin que tú lo mires antes. De cada idioma ves si está sin revisar, ya revisado, o viejo porque cambiaste la guía después.
Pruébalo con una pregunta real.
Escríbele en ruso, en italiano o en el idioma que quieras, y mira cómo vuelve la respuesta.